Enfermedades más comunes del ganado

Las enfermedades comunes del ganado bovino son, generalmente, de naturaleza infecciosa y además pueden afectar al ser humano si se consume su carne o leche.

Las enfermedades infecciosas en los bovinos productores de leche y carne se consideran un problema grave que puede llegar a afectar a la salud pública.

 

Además de perjudicar la salud del animal, estas enfermedades infecciosas son complicadas de controlar en grandes poblaciones de individuos una vez que los animales se han contagiado, lo que puede conllevar a considerables pérdidas económicas y/o al sacrificio de un gran número de animales infectados.

Las enfermedades comunes del ganado bovino son:

  • Mastitis
  • Babesiosis
  • Brucelosis
  • Fiebre aftosa
  • Tuberculosis
  • Clostridiosis
  • Leptospirosis
  • Problemas en las pezuñas
  • Parásitos internos

Prevención de las enfermedades en los bovinos

Para prevenir y detectar a tiempo cualquiera de las enfermedades comunes en los bovinos, lo ideal es llevar a cabo una adecuada medicina preventiva. Si se cuenta con buenos alojamientos, medidas higiénicas, seguimiento veterinario, cumplimos con el bienestar animal y se realiza también un correcto calendario de vacunación y desparasitación, es posible asegurar en la medida de lo posible un buen estado de salud de los individuos.

La medicina preventiva y la implicación en el bienestar animal repercuten directamente en la calidad de vida de los animales, pero también es beneficioso para el ganadero, quien ve disminuida la mortalidad de los bovinos, observa un menor número de costes, incrementa la producción y evita además un posible riesgo de salud pública.

Cómo reconocer un animal enfermo

  1. Observar el estado del animal (deprimido, triste)
  2. Verificar el estado de las carnes (bueno, regular o malo).
  3. Examinar la superficie de la piel (pelo).
  4. Tomar la temperatura vía rectal.
  5. Examinar la nariz, ano, ojos, oídos, boca, vulva (pálida, enrojecida, con o sin secreciones como sangre, pus, líquidos).
  6. Tomar el pulso: vena de la cola o en la yugular.
  7. Revisar y examinar los ganglios linfáticos.
  8. Medir y contar las respiraciones por minuto.
  9. Palpar el abdomen (presionar, escuchar ruidos extraños).
  10. Si es necesario, tomar muestras para laboratorio: sangre, saliva, orina, alimento, tejidos.

Sin embargo es importante saber sobre los antecedentes del animal, ya que si es un animal comprado la enfermedad pudo ser transmitida con anterioridad. Por lo cual es necesario tener un registro estricto de vacunación y desparacitación ya que nos permite saber los antecedentes de dichos animales y facilita la detección de enfermedades, sobre todo en la compra y venta de los mismos.

Con información de Experto Animal

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